Tag Archivos: territorialidad

Municipalismo y territorialidad

Dentro de nuestra manera de entender la sociedad el municipio es la unidad básica y primordial en torno a la cual se articula toda organización territorial, pero es obvio que los municipios no pueden ser unidades absolutamente independientes y aisladas entre sí. Siempre teniendo en cuenta que toda unidad territorial mayor tiene que estar sometida al interés municipal, tomándose como asociación cooperativa de municipios, vamos a ver mediante qué entidades optimizar los objetivos intermunicipales.

En CMP tenemos claro que las diputaciones provinciales son una lacra antimunicipalista, utilizadas por los grandes partidos nacionales para asegurar sus intereses particulares en los territorios y destinadas a mantener subyugadas a las comarcas naturales de municipios, teniendo también tremendamente limitadas las funciones de las mancomunidades. Las diputaciones no cumplen con ninguna tarea indispensable que no puedan cubrir otras entidades territoriales, y suponen un alto coste para los ciudadanos de la provincia correspondiente. Así pues, defendemos su supresión y la implantación de la comarca natural y la mancomunidad como unidades territoriales supramunicipales. Los representantes electos que las compongan deben ser elegidos mediante listas abiertas, al estilo de las pequeñas localidades y el Senado, y todo pueblo debe tener su representación.

Otra pregunta es cómo afrontar la representatividad en la unidad territorial mayor, qué tipo de cámara de representantes sería las más acorde con los postulados municipalistas. Curiosamente, en el sistema actual tenemos una cámara que en su ADN lleva múltiples semejanzas con la del ideal municipalista, el ahora denostado Senado. Convertida por los grandes partidos nacionales en un cementerio de elefantes donde las viejas glorias van a seguir viviendo a cuerpo de rey a costa del dinero de los ciudadanos, está absolutamente limitado en sus funciones. Urge una transformación a fondo de esta cámara para convertirla en lo que siempre debió ser, un lugar para la representación territorial directa mediante candidatos elegidos directamente por los ciudadanos (las listas abiertas y la supuesta representatividad provincial actual quedan en agua de borrajas ante la realidad de la cámara, a pesar de ser conceptos acertados), una cámara donde la colaboración en proyectos interterterritoriales se haga efectiva, un lugar donde el ciudadano tenga línea directa con la entidad territorial mayor mediante sus representates y un templo para la defensa del municipalismo y el comarcalismo. Es necesario, por otra parte, convertir el sueldo y las dietas actuales en una paga de complemento para facilitar la actividad de los representantes, lo que supondría percibir una cantidad mucho menor por parte de éstos.

Hoy en día asistimos estupefactos a la autodenominación como municipalistas de formaciones con matrices nacionales que defienden las supresión del Senado, postulando al estatalista Congreso, paraíso de las listas cerradas y del poder de los mastodónticos partidos nacionales. En un intento demagógico de regalar los oídos del votante con supresión de gasto, se olvidan de que sus filiales o “hermanos menores” han ido a la campaña de las municipales con la palabra “municipalismo” en la boca constantemente. Nosotros tampoco queremos esta lacra de Senado, inútil y gravoso para el ciudadano, pero abogamos por una reforma a fondo que lo convierta en lo que siempre debió ser. Sabemos que en el seno de algunas formaciones minoritarias con representación en esta cámara se han alzado voces abogando por la reforma a fondo frente a la supresión, voces que contarán con nuestro apoyo y colaboración para el objetivo común. Sabemos que, mientras nuestra opción es una opción de máximos de cara a un modelo netamente municipalista, las suyas son opciones más “moderadamente” reformistas, pero sabemos que la colaboración es necesaria para echar a caminar.